Cada carta la guardamos 5 años. Cuando ese plazo termina la retiramos, pero antes de despedirnos del todo hacemos una copia de respaldo. Si creíste que la habías perdido, quizá aún estemos a tiempo de devolvértela.
Cuéntanos con tu número de pedido (empieza por CQA-) o el correo con el que la creaste. Cuanto más recuerdes, más fácil la encontramos.
Revisamos nuestro archivo de respaldo para ver si tu carta y sus recuerdos —la música, el video, la voz, las fotos— siguen ahí.
Si la encontramos, la reactivamos y te devolvemos su enlace, completa. Esta vez, descárgala: será tuya para siempre.
Buscar no cuesta nada. Si tu carta ya no está en nuestro respaldo, te lo decimos y ahí termina — sin cargos. La tarifa se paga únicamente cuando la encontramos y la tienes de vuelta en tus manos.
No borramos por descuido: antes de que venza la custodia te avisamos tres veces. El rescate existe para cuando la vida se interpuso y no alcanzaste a descargarla a tiempo. Nadie debería perder un «para siempre» por una fecha.